El empleo crece lento y con el empuje del sector de servicios

El mercado laboral está mostrando en los últimos meses un repunte -aunque a un ritmo que se considera lento- que lideran las empresas de servicios. Ese comportamiento es diferente del que se dio en el proceso de recuperación económica tras la crisis de inicios de siglo: en aquellos años, la industria y la construcción encabezaban el ranking de generación de puestos de trabajo y el crecimiento del número de ocupados acompañaba con mayor fuerza la mejora de las empresas.

La comparación interanual de la cantidad de trabajadores registrados indica que en todo el sector privado hubo un crecimiento del 2,2%, al segundo trimestre del año. Los datos varían según el sector: la construcción, por caso, no logró recuperar aún los empleos perdidos y hoy tiene un 1,9% menos de personas que un año atrás. Los datos surgen de las declaraciones juradas que hacen las empresas al sistema jubilatorio en la AFIP y fueron publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En ese mismo período, hubo para el Gobierno un crecimiento del producto bruto interno del 11,8%, en tanto que las estimaciones de las consultoras ubicaron ese índice entre el 7 y el 10 por ciento.

En el caso de la industria, que concentra el 20% del empleo privado formal, el incremento del número de puestos fue del 1,4% respecto del período de abril a junio de 2009. «Esa baja tasa responde a que crece la cantidad de horas trabajadas por empleado; además hay poca inversión, y a una mayor demanda las empresas responden con un mayor uso de los recursos que ya tienen», analizó el economista Ernesto Kritz, director de SEL Consultores.

De hecho, la última encuesta oficial sobre la actividad industrial muestra que para septiembre ninguna de las fábricas consultadas preveía contratar personal, en tanto que un 96,8% dijo que no haría cambios y un 3,2% estimaba que produciría bajas. El relevamiento sí mostró que el 5,3% de las firmas preveía un aumento de la cantidad de horas trabajadas.

Que existan jornadas más extensas tiene que ver con el hecho de que el año pasado muchas empresas respondieron a la caída de la actividad con una reducción de las horas de trabajo o con suspensiones -en varios casos con subsidios del Estado-, evitando así que se produjeran despidos. Según los analistas, eso se habría producido más en las industrias, por las dificultades que ciertas ramas habían tenido para encontrar personal con determinados conocimientos técnicos y de oficios, durante los años de mayor producción.

Según Kritz, en la baja relación entre las tasas de crecimiento del PBI y del empleo influye la falta de planes de inversión a largo plazo y con generación de puestos, un dato que reveló la semana última una encuesta realizada por Ernst & Young entre 80 grandes compañías. Ese trabajo muestra que entre las que prevén invertir en los próximos meses, el 23% lo hará para proyectos de cierta envergadura, en tanto que un 72% de los planes no implicará generación de puestos.

De acuerdo con los datos oficiales, los empleos registrados al segundo trimestre eran 5.851.890. Con respecto a un año atrás, el sector que tuvo mayor dinamismo fue el de servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler. El incremento del número de puestos fue en este caso del 4,9 por ciento. Le siguió en el ranking el área de servicios sociales y de salud, con un 4,3% más de ocupados.

También el comercio, que con 1.054.808 empleados reúne al 18% de la ocupación en el sector privado, tuvo un comportamiento más significativo que el del promedio, con un alza del 3,2 por ciento.

Variación de salarios

Por debajo del promedio se ubicaron la pesca (donde en rigor hubo caída); la agricultura y ganadería (el empleo creció un 0,4%); la explotación minera y petrolera (1,3%); los servicios públicos (0,72%), y los servicios financieros (1,9%). Cerca del índice promedio, en los hoteles y restaurantes las dotaciones avanzaron un 2% y en los servicios sociales y personales, un 2,2 por ciento.

El informe revela también que el salario bruto promedio declarado por los empleadores del sector privado fue en el segundo trimestre de $ 2420, un 24% más alto que en igual período de 2009. Ese índice se ubica por arriba de la inflación, que en ese lapso rondó entre el 20 y el 22%, según datos de consultoras como Ecolatina y Orlando Ferreres & Asociados.

Sin embargo, hubo una amplia dispersión por actividades. Los trabajadores de la industria estuvieron entre los más favorecidos, con un 30,1% de mejora -índice empujado por las fuertes alzas en las automotrices y la metalurgia-, y algo más alta -del 34,7%- resultó la variación de los sueldos de los encargados de edificios.

Cercanas a la variación de inflación se ubicaron las subas en actividades como el comercio (22,4%), los hoteles y restaurantes (22,6%) y los servicios en general (entre 19,5 y 23 por ciento).

«Hay que tener en cuenta que en muchos sectores todavía no se aplicaron todos los aumentos acordados por convenio este año», recordó Kritz, en referencia a los acuerdos que establecieron subas escalonadas en diferentes meses.

También observó que los empleados fuera de convenio por lo general recibieron subas menores, por lo que en los sectores que este segmento laboral tiene mayor peso el índice de mejora puede estar subestimado. Según agregó, en las negociaciones no parece haber influido la marcha de la actividad en cada sector.
Fuente: Silvia Stang. LA NACION

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