Rossi y Toyota se regalaron un triunfo que esperó 21 meses

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May 18, 2015 , ,

El ex campeón del Súper TC 2000 se impuso en Oberá.Fue una victoria de punta a punta y con un auto contundente. El piloto y la marca no festejaban desde agosto de 2013

El Misil tuvo un Misil. Asintió Matías Rossi ante el juego de palabras que Clarín le hizo para resumir su contundente y cómodo triunfo en esta tercera fecha del Súper TC 2000, disputada en Oberá. Una carrera que, por fortuna, no tuvo la lluvia que había sido pronosticada y para alegría de la categoría, que regresó al trazado misionero después de tres años, contó con un marco de público oficialmente estimado en 25.000 personas.

Asintió Rossi e incluso agregó como aporte propio que tuvo «un soplete». Misil o soplete, lo cierto es que en el fin de semana el rojo Toyota número 11 fue inalcanzable. Tal característica se potenció con Rossi al volante, ya que así se convirtió en imbatible, para desaliento de quienes esperaban luchar por la punta. Una muestra de superioridad que resultó la adecuada para dejar totalmente saldada esa cuenta de 21 meses que tanto Rossi como Toyota tenían con la victoria en el Súper TC 2000, justo en la categoría que con sus múltiples triunfos y títulos los mostraban hasta hace poco como grandes referentes.

«Es mucho tiempo», dijo Rossi en el obvio reconocimiento de una abstinencia ganadora que arrancó el 10 de agosto de 2013 en Junín. Por eso Matías no contó esta victoria como una más de las 24 que ya suma y que lo instalaron en el tercer lugar entre los máximos ganadores de la categoría, detrás de Juan María Traverso (68) y de Ernesto Bessone (28). Tampoco resultó una más para Toyota. Fue la primera del nuevo Corolla.

Rossi es Rossi, pero como a todos, frente a tanto tiempo sin éxitos, lo asaltaron las dudas sobre un cambio de aires. «En un momento estuve cerca de volver a Chevrolet (a fines de 2013) y el año pasado hubo tanteos de otro equipo (¿Fiat?), pero finalmente decidí quedarme en Toyota. A veces hay que mirar un poco más allá del presente», explicó Matías respecto de sus sensaciones sobre tanto tiempo sin haber subido al escalón más alto del podio. «Mirá el caso de (Fernando) Alonso: se fue de Ferrari porque no ganaba y ahora se arrastra en McLaren, mientras que Ferrari volvió a ganar», expuso como ejemplo.

También un largo tiempo sin festejos suele golpear al alto orgullo profesional de los pilotos, especialmente si están acostumbrados a ganar. Surgen planteos sobre capacidades y vigencia que, en este caso de Rossi, no existieron porque las frustraciones de su mal 2014 en el Súper TC 2000 se vieron ampliamente recompensadas con los triunfos y títulos en el Turismo Carretera y en el Turismo Nacional. «Por suerte corro en otras categorías y sus alegrías me permitieron compensar las tristezas del Súper TC 2000», dijo un locuaz Rossi.

«No hay victorias fáciles, pero ésta fue cómoda», reconoció el piloto de Del Viso sobre las 23 vueltas, durante las que tuvo todo bajo control, como en la serie más veloz que le permitió largar en punta.

Pese a su proximidad en la pista, tras un buen sobrepaso inicial a Ledesma, el Fiat de Facundo Chapur nunca fue una amenaza. Lo reconoció el propio Chapur, flamante y sorprendente puntero del campeonato en el que gracias a esta victoria Matías pegó un salto grande, del noveno al segundo lugar. «Por ahora no pienso en el título, quiero disfrutar esta victoria», se atajó Rossi. Se entiende. Fue larga la espera para quien está acostumbrado a festejar seguido.

CLARIN

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